“Es la oportunidad para que recuerdes que, al mismo tiempo que eres maestro eres un estudiante. Si el docente deja de desarrollarse como estudiante está en peligro de convertirse en un instructor detenido en su propio desarrollo. El maestro progresa y aprende a medida que comprueba las ideas con los estudiantes quienes, a su vez, están progresando bajo la influencia de nuevos conocimientos. El maestro aprende sobre él mismo y sus propias insuficiencias y desarrolla humildad ante una mayor conciencia de los lejanos alcances del conocimiento.
En lugar de, simplemente, transmitir información, reflexiona sobre el significado del conocimiento y aprende a enseñar con un propósito. Todavía algunos piensan que el maestro se hace tras pagar sencillamente el precio estipulado por su carrera; nada más lejos de la realidad, un maestro es un proceso que no culmina nunca, es un camino constante de búsqueda de la verdad, es una vía de crecimiento a través de otros que pasa por el más recto quehacer de uno mismo. Por ello el maestro desarrollará su trabajo de aprendizaje a lo largo de toda su vida y tal vez, solo tal vez después de muchos años se podrá decir Maestro de verdad.
Un maestro en UNIMINUTO tiene que ser muchas cosas: un guía, un maestro innovador, un puente entre generaciones, un modelo, un investigador, un consejero, un estimulador de la capacidad creativa, un formador de rutinas, un impulsor, un narrador, un actor, un estudiante, un emancipador, un evaluador, un realizador, una persona comprometida con la realidad...”.
P. Carlos Juliao Vargas, cjm.
